Ozonoterapia: tratamiento aplicado a trastornos mentales

Durante el día se producen en nuestra cabeza cientos de pensamientos de forma consciente o inconsciente, a esto se le llama rumia y pueden ser inofensivos hasta que se convierten en detonantes de ansiedad o como comportamientos obsesivos.

Una cosa es tener un hábito, ser fanático de algo, ser perfeccionista, pensar recurrentemente en lo mismo y otra muy diferente tener el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. El problema es que estas conductas suelen confundirse.

 

Obsesión sin control

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) consiste en un problema neuropsiquiátrico que se manifiesta con un estado de ansiedad determinado por  pensamientos obsesivos. Estas ideas son fijas y persistentes, por lo que generan inquietud, temor, ansiedad o aprensión al punto de creer en realidades que no existen.

La Organización Mundial de la Salud la ubica entre las cinco enfermedades psiquiátricas más frecuentes además de ser una de las 20 enfermedades más discapacitantes en todo el mundo.

Suele comenzar en la adolescencia o en los primeros años de edad adulta, con mayor prevalencia en los varones. Se trata de una condición muy grave porque es una lucha interna sin cuartel que afecta la vida de quien padece TOC, ya que estas ideas obsesivas sobre cualquier cosa puede ocasionar conductas compulsivas que buscan calmar la ansiedad que siente.

 

Características de un paciente TOC

Los pacientes se habitúan a crear rituales de estos comportamientos o tener reacciones exageradas de resistencia contra sus mismos pensamientos obsesivos.

Este trastorno no tiene cura, sin embargo, la ozonoterapia se ha convertido en una valiosa herramienta para minimizar las conductas TOC.

Estos son los diferentes tipos de pensamientos obsesivos que tiene una persona con esta condición:

  • Impulsos: que se caracterizan por ser agresivos y causar un miedo irracional a causar cualquier tipo de daño a las personas más cercanas.
  • Temores o fobias:  generalmente pensamientos enfocados al temor de contaminarse al tocar cualquier cosa o ser tocados por alguien, o la obsesión por defectos físicos que perjudican su imagen corporal, o actitudes hipocondríacas.
  • Ideas: que se manifiestan por una obsesión, bien sea por el orden, la limpieza, el transcurrir del tiempo, o cualquier otra trivialidad.
  • Dudas: que les llevan a comprobar todo de forma reiterada para evitar problemas o catástrofes: la cerradura de la casa, la llave del gas, las ventanas, la luz, la puerta del carro.

Según las guías clínicas las personas con Trastorno Obsesivo Compulsivo tienen intolerancia a la incertidumbre por lo que necesitan sentir que todo está bajo control, tienden a sobreestimar las amenazas magnificando cualquier riesgo de catástrofe.

Están obsesionados con el perfeccionismo, no toleran errores, son excesivamente estrictos y responsables, además le dan una importancia exagerada a sus propios pensamientos sintiendo la urgencia de controlarlos.

 

Origen del TOC

Este trastorno puede tener un componente genético aunque puede que sólo algunos miembros de la familia lo presenten.

Los factores que están estrechamente relacionados con el comportamiento obsesivo compulsivo son el cerebro, así como ciertos procesos biológicos, el miedo, la ansiedad y otros trastornos mentales que influyen en estos pensamientos fijos.

Hay casos en los que niños afectados por una infección por estreptococos, pueden presentar los síntomas del TOC de manera repentina como un síndrome post-infeccioso autoinmune.  A esto se le denomina trastorno pediátrico neuropsiquiátrico autoinmune asociado con infecciones estreptocócicas.

 

Ozono para pacientes con trastornos neuropsiquiátricos

Actualmente el ozono medicinal es reconocido como un tratamiento complementario eficiente para tratar problemas neuropsiquiátricos como el trastorno obsesivo compulsivo.

Puede ser muy útil en el tratamiento de pacientes que sufren procesos relacionados con la alteración del balance de óxido-reducción celular, es decir, con exceso de radicales libres.

Dada su excelente tolerabilidad y su mínimo riesgo de la ozonoterapia, los estudios evidencian que mejora la calidad de vida en pacientes con dolor crónico y en procesos infecciosos, isquémicos y autoinmunes.

Por lo general, el trastorno obsesivo-compulsivo se trata con terapia cognitivo-conductual, medicamentos o una combinación de ambos, no obstante la comunidad médica ahora también cuenta con la ozonoterapia

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