Alimentación en pacientes con fibromialgia ayuda a mejorar su condición

Se estima que cerca del 7% de la población padece de fibromialgia, la enfermedad que produce un dolor intenso y general sin que hasta el momento se conozca el origen del mismo.

Los especialistas en reumatología son los responsables de diagnosticarla tomando en cuenta dos aspectos claves establecidos por el Colegio Americano de Reumatología:

1- Debe existir dolor cuando se realiza una presión con los dedos en, aproximadamente, 11 de los 18 puntos situados de forma específica en el cuerpo.

2- El dolor es generalizado y crónico, al menos 3 meses de duración

Es más que dolor

La fibromialgia no sólo causa dolor intenso, sino que afecta la salud y calidad de vida del paciente en general.

Los expertos señalan que hasta un 70% de las personas con esta condición sufren de alteraciones en el ritmo del sueño, ansiedad, depresión y estrés.

Igualmente experimentan disminución de la fuerza, trastornos en la relajación muscular, dolor y rigidez en el aparato locomotor que empeora con temperaturas frías o mucha actividad física.

Hay cansancio, fatiga, sequedad bucal, obesidad o sobrepeso, trastornos gastrointestinales diversos.

Pese a todo este cuadro de síntomas, los pacientes no muestran alteraciones en sus parámetros radiológicos ni clínicos, por eso los criterios descritos deben consolidarse descartando otras enfermedades que pudiesen generar ese dolor muscular generalizado crónico.

 

Sobre la pista de la enfermedad

No fue sino hasta 1993 cuando la Organización Mundial de la Salud declaró a la fibromialgia como una enfermedad, por eso hasta ahora queda mucho por descubrir sobre el origen y tratamiento de la misma.

Hasta ahora lo que se ha comprobado científicamente es que la respuesta a esta enfermedad puede estar en las alteraciones de algunos neurotransmisores del dolor.

En estos pacientes la serotonina está muy disminuida, lo que afecta su rol en la inhibición de las sensaciones dolorosas. También hay evidencia de alteraciones en sus patrones de dopamina, endorfinas, entre otros.

Mientras siguen las investigaciones, la comunidad médica coincide en hacer un abordaje integral al paciente con esta condición, empezando por cuidar su alimentación como parte fundamental en la mejora.

Si bien la edad promedio en la que inicia la enfermedad se sitúa entre los 34 y los 57 años, los buenos hábitos alimenticios desde temprana edad permiten preparar al cuerpo para este momento así como aliviar el dolor entre otros síntomas ya en la adultez.

Por esta razón los nutricionistas juegan un importante papel en el tratamiento de la fibromialgia.

 

Alimentación en caso de Fibromialgia

Una persona con esta enfermedad necesita de muchos nutrientes en cantidades superiores al requerimiento de una persona sana.

Cada plan alimenticio debe adecuarse de manera individual, porque algunos pacientes suelen desarrollar alguna alergia o intolerancia alimentaria bien sea a la lactosa o determinada fruta.

La pérdida de minerales es un común denominador en esta enfermedad. El déficit de calcio, magnesio, selenio, zinc, iodo, hierro y vitamina D es mayor en estos casos, así que deben reponerlos a través de los alimentos y suplementos vitamínicos, de lo contrario los espasmos y sensación de contractura muscular se agudizan.

La dieta de quienes tienen fibromialgia debe ser rica en macronutrientes: azúcares, grasas y proteínas.

La recomendación de los nutricionista es el consumo de proteínas como pescado en lugar de demasiadas carnes rojas, legumbres y huevos.

Incluir los hidratos de carbono complejos contenidos en los azúcares sencillos. Los alimentos de este grupo son las legumbres, los tubérculos, la verdura, la fruta y en menor cantidad los cereales.

Las grasas son esenciales para el aporte de energía que requieren a diario, pero lo indicado es distribuirlas en alimentos basados en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, retirando los trans de la lista. Los ácidos Omega-3 y Omega-6 favorecen la dieta en caso de fibromialgia.

Las legumbres, la fruta, la verdura, las semillas y los cereales integrales le brindan la fibra necesaria en el día.

Adicionalmente los especialistas en dietas indican para estos pacientes la ingesta de vitamina B6, ácido fólico, Vitaminas E y A.

Siendo la fibromialgia una enfermedad autoinmune el objetivo primordial del abordaje nutricional se enfoca en fortalecer el sistema inmunológico con un adecuado consumo de vitaminas, minerales y proteínas.

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